LUIS GERARDO GONZALEZ: UN ZAPATERO EN EL CCE

DE EMOCIÓN. Cuando la necesidad de unanimidad se estaba volviendo una carga ya en lugar de una fortaleza en el proceso de elección del nuevo dirigente del Consejo Coordinador Empresarial de León (CCE), apareció la sensatez y al final todos se alinearon para darle un voto de confianza al expresidente de la Cámara de Calzado, Luis Gerardo González García.

LISTO. Ayer por fin, hubo humo blanco y se confirmó el arribo del empresario zapatero a quien le tocará regir los destinos del gremio empresarial guanajuatense en pleno proceso electoral 2021.

¿QUÉ PASÓ? Dicen las malas lenguas que los últimos que se sumaron fueron, quien lo iba a decir, los curtidores. Raro. Se supone que los de la cadena proveeduría-cuero-calzado, siempre son uno mismo

ANTECEDENTE. Al final, ya hubo unanimidad. Se trata de una figura con un perfil más técnico que político. Antes de él, el más reciente personaje de extracción zapatera que dirigió el CCE fue José Abugaber Andonie que era muy diferente. Menos técnico y con más “feeling” para conectar con políticos.

COTIZADO. Basta recordar que a su paso por la Cámara de Calzado, deslumbró al entonces gobernador Juan Manuel Oliva que lo invitó a ser candidato; lo mismo pasó años después cuando Juan Ignacio Torres Landa (qepd) quiso convencerlo de ser candidato a alcalde.

EL MOMENTO. Luis Gerardo es de otro corte. Fue un buen líder zapatero en un momento en el que la industria estuvo acechada por la amenaza de la competencia desleal.

OTRA CIRCUNSTANCIA. Hoy, el entorno es radicalmente distinto y las exigencias son otras. Agrupar al sector empresarial y hacerse fuerte en un entorno político-electoral complejo. Tendrá que mostrar habilidades hasta ahora poco conocidas.

SEMÁFORO AMARILLO: HASTA OCTUBRE

CLÁSICO. Aunque en la ciudad de México, el subsecretario de Salud Hugo López Gatell ya aventura la posibilidad de que en unas semanas más, la mitad de los estados del país estén en semáforo epidemiológico verde en la pandemia por Covid 19, en Guanajuato, la autoridad se la lleva tranquila y terminará septiembre con el semáforo en naranja.

CON CALMA. Así lo dijo ayer el secretario de Salud, Daniel Alberto Díaz. Y es que a estas alturas, aunque hay algunas actividades todavía restringidas en absoluto, con un buen número de negocios que ya tienen permiso de apertura parcial, las presiones han bajado para las autoridades sanitarias.

LO PENDIENTE. El color del semáforo se vuelve una decisión más manejable y que poco puede representar para quienes han permanecido en verde desde marzo. La prueba de fuego vendrá con la apertura parcial para eventos masivos y para las actividades escolares. Algunas variables siguen cediendo.

LOS DATOS. Es el caso del top de estados y municipios con más casos activos. Luego de que Guanajuato había regresado al segundo lugar detrás de la ciudad de México hace 10 días, ahora está en cuarto lugar con mil 802 casos, superado por la propia capital del país, estado de México y Nuevo León.

A LA BAJA. En cuanto a las ciudades, León está en décimo lugar con 419 casos; el primero es Monterrey con 672; Celaya está en 26 con 272; Irapuato en 51 con 131 y Salamanca en 53 con 128.

SIN VACUNA. Ahora, la preocupación es la llegada de la temporada de influenza y el riesgo permanente de rebrotes aunque la autoridad está convencida de que el uso cada vez más amplio de cubrebocas no impedirá el eventual aumento en casos aunque reducirá el número de los que son graves.

LA DEL ESTRIBO…

La recuperación del control por parte de Sapal de la planta de tratamiento de aguas residuales en León tiene lecturas diversas para los protagonistas de esta historia.

Es evidente que en el historial de la planta de tratamiento que no cumplió con las expectativas que se habían trazado y la cuantiosa inversión pública que ahí se dio, los villanos de la película están en el sector curtidor con sus descargas contaminantes.

Hay historias que contar. Sapal siempre ha tenido en su consejo directivo, representantes de este sector quuienes desde luego, cuidaban, no se afectaran sus intereses aunque el medio ambiente pagara el costo. Con el control de la planta, veremos si el presidente del consejo Jorge Ramírez decide escarbar en el asunto a sabiendas de que más de algún notable saldrá raspado o va por el borrón y cuenta nueva.

RICARDO SHEFFIELD Y “EL CAMBIO PARA SEGUIR GANANDO”, UNA DÉCADA DESPUÉS

Hace exactamente 10 años en su primer informe de gobierno como alcalde de León, el hoy procurador Federal del Consumidor, Ricardo Sheffield Padilla atizaba la polémica y echaba fuego a la hoguera azul con un par de frases que eran como aguijonazos para las buenas maneras en el PAN.

“Sabíamos que necesitábamos un cambio. León no podía seguir la misma inercia, limitado de recursos, falto de proyectos, atado por reglamentos anacrónicos y con los esfuerzos dispersos”.

“Había que cambiar para evolucionar, para reinventarnos. Por eso, literalmente, estamos construyendo una nueva ciudad. Una ciudad más justa, donde la participación de todas y todos cuenta. De inicio, teníamos un gran reto: reconquistar la confianza de la ciudadanía. Por eso esta nueva ciudad está basada en un renovado pacto social entre sociedad y gobierno”.

Pura candela en un par de párrafos. Terminar con la inercia que se tenía. Cambiar para evolucionar. La celebración de que se había reconquistado la confianza de la ciudadanía.

Un par de años después, en 2012, a Sheffield le tocaba entregar el poder a una priista y concluían así 24 años de hegemonía panista. El PAN había reconquistado la confianza de la ciudadanía solo para perderla 3 años después en las urnas aunque Sheffield ha rechazado siempre que la derrota en 2012 haya sido una evaluación a su gobierno sino una descalificación a la campaña panista en aquel momento.

Hace 10 años, el ahora morenista Ricardo Sheffield Padilla quien usó la frase de “Cambio para seguir ganando” en la contienda interna frente a Miguel Angel Salim, hablaba así de las herencias incómodas.

En su momento, gobernó con una relación tirante con el líder municipal de su partido Jorge Dávila (qepd), con el líder estatal Fernando Torres y con el propio gobernador Juan Manuel Oliva.

Fue una probadita de su endurecimiento paulatino. En 2015 volvería a la carga y puso en predicamento la elección del candidato a alcalde. Estaba el dedazo dirigido al hoy gobernador Diego Sinhue pero Miguel Márquez no tenía el control total del asunto.

La rebelión de Sheffield provocó de forma indirecta la aparición de Héctor López Santillana en la boleta. Pero no todos sus leales lo siguieron. Hace 10 años en ese informe estaba Alejandra Gutiérrez como segundo de a bordo de la Tesorería Municipal, hoy diputada.

También estaban Ana Esquivel Arrona, hoy regidora; José Luis Manrique era secretario de Ayuntamiento y que fue subsecretario de Seguridad el trienio anterior; Olimpia Zapata ahora regidora, en aquél entonces, en la secretaría particular. Eran otros tiempos.

¿VICENTE FOX RECICLADO, 20 AÑOS DESPUÉS?

Lo comentamos aquí hace unos días. La crisis de figuras y la necesidad de personajes que puedan hacer contrapeso a la 4T en nuestro país, lleva a la oposición a revivir viejas glorias aunque de su versión original poco o nada quede.

En la crisis de figuras que ofrece hoy el PAN y la oposición en general no falta quien compre la idea de que el remedio esté en el retorno de quienes ya fueron, como Vicente Fox Quesada o quisieron ser, como Diego Fernández de Cevallos o de reciclamiento más reciente como Ricardo Anaya.

La versión de que la nueva confesión pública del expresidente de devoción por los principios del PAN signifique un deseo de regresar a la política es la confirmación de que la nueva camada de liderazgos en la oposición es muy pero muy pobre.

Hasta ahora solo es una versión de radiopasillo. Especulación pura. En el PAN hay rumores aunque tras el regreso de Ricardo Anaya, tampoco es que se abran (y haya) tantos lugares para que los jerarcas azules decidan ponerse en plan retro y buscar una bancada de la vieja guardia.

¿A quién le abonaría más un eventual regreso de Fox a la política como diputado federal?

¿Al blanquiazul con la urgencia de contrapesos que le planten cara a la 4T desde la cámara de diputados aunque sean panistas de principios intercambiables como Fox o a los propios seguidores de la 4T que verían en el retorno del expresidente de la república un formidable argumento para arremeter otra vez contra sus fantasmas del neoliberalismo?

Vamos. Es Fox que tanto encono provocó en su tiempo con su pragmatismo entre los doctrinarios del panismo. El mismo que mandó los principios de vacaciones cuando prefirió a Enrique Peña Nieto y el retorno del PRI a Los Pinos, ese priismo que tanto denostó en la memorable campaña que derivó en la alternancia en el año 2000.

No es lo mismo Vicente Fox que 20 años después. Si el regreso de Ricardo Anaya está lejos de ser la reivindicación ideológica y de imagen del PAN, lo de Fox podría representar el sueño dorado de los feligreses de la 4T.

Cómo podrán cuestionar los panistas la regresión que echa a andar el lopezobradorismo en la vida pública del país mientras ellos recurren a su propia vieja guardia que no garantiza ni siquiera la solidez doctrinaria que suele presumir el blanquiazul. Le caería como anillo al dedo a la 4T.