LAS CIFRAS DE LA INSEGURIDAD: VASO MEDIO LLENO, VASO MEDIO VACIO

CLAROSCUROS. El pasado viernes en la mañanera, el secretario de Seguridad federal, Alfonso Durazo Montaño, presentó los datos de incidencia delictiva con corte a agosto que mostraron algunas señales alentadoras en Guanajuato en algunos rubros pero todavía una triste realidad que las autoridades deben aceptar: el estado sigue punteando en homicidios dolosos.

ARRIBA. En los primeros ocho meses del año, la entidad registra 3 mil 32 homicidios dolosos por encima de Chihuahua que tiene mil 946 y Baja California con mil 924.

TOP IGNOMINIOSO.  En la tasa por cada 100 mil habitantes, Guanajuato tiene 48.7, sólo por debajo de Colima que tiene 54.6; Baja California con 52.9 y Chihuahua con 51.2.

UNA MÁS. También, Guanajuato ocupa el quinto lugar nacional en el comparativo de asesinatos enero-agosto 2019 con el mismo periodo de 2020 con un crecimiento de 32.1%. Arriba del estado están Zacatecas con 64.1%; Yucatán con 61.3%. San Luis Potosí con 50.2 y Michoacán con 54 puntos porcentuales.

OPTIMISMO. Esa es la parte oscura de las estadísticas presentadas el pasado viernes sobre la realidad guanajuatense. Ayer, la secretaría de Seguridad de la entidad presentó el lado optimista de esas cifras. Por ejemplo en robo de vehículos es octavo en lo que va del año aunque en tasa por cada 100 mil habitantes está en el lugar 17.

A LA BAJA. En la incidencia delictiva global, está entre las 21 entidades en las que ha habido una disminución en la comparación de lo que va de 2020 con los primeros 8 meses de 2019.

GLOBAL. También, disminuyó en 16% la incidencia delictiva total y descendió cuatro posiciones en la incidencia delictiva nacional por cada 100 mil habitantes respecto al mes de enero del 2020.

MEDIA TABLA. También presume el estado que en el corte del último mes, Guanajuato ocupa el doceavo lugar nacional en incidencia delictiva, después de los estados de Colima, Baja California, Quintana Roo, Querétaro, Aguascalientes, Ciudad de México, Morelos, Baja California Sur, Estado de México, Tabasco y Chihuahua.

CONTRA LA PARED. El problema en Guanajuato es que la percepción general no ayuda y que mientras la entidad siga ocupando los primeros sitios en homicidios dolosos, el análisis seguirá siendo adverso.

LA PERCEPCIÓN. En la medida que los homicidios se presenten acompañados de la más absoluta impunidad y en lugares públicos donde, los sicarios no reparan en consumar las ejecuciones en un restaurant repleto, en una taquería con comensales o en una avenida transitada. La autoridad queda contra la pared y no hay cifras de defensa que valgan frente a esos acontecimientos.

LA DEL ESTRIBO…

A propósito de contrapesos, ayer el exsecretario de Salud federal, Salomón Chertorivsky, bajo la marca de Movimiento Ciudadano apadrinó el surgimiento de un proyecto denominado “Imaginemos Guanajuato” en el que se congregaron de entrada, expriistas, experredistas y ciudadanos sin partido.

Luis Andrés Álvarez Aranda, excandidato a diputado federal tricolor y exfuncionario durante el trienio barbarista es el enlace para el arranque de este proyecto que reunió ayer al exalcalde de León, Octavio Villasana (de quien Luis Andrés fue secretario particular) al exedil de Acámbaro, Gerardo Silva; el de Dolores Hidalgo, Adrián Hernández;  y la exdiputada federal tricolor, Erika Arroyo Bello.

Un esfuerzo interesante para construir una fuerza alterna más con el ánimo de rivalizar con la 4T que con el PAN-Gobierno en lo local.

Un proyecto que inquietará muy poco al PAN en lo local porque en primer lugar, dispersará más las preferencias opositoras al blanquiazul. En la lógica de la polarización que hoy se perfila en el país, “Imaginemos Guanajuato” en los hechos, parece tener objetivos más allá de ese estado que quiere imaginar.

EL GRAN ERROR DE DESCUIDAR LAS POLICIAS MUNICIPALES

Lo que hoy se padece en las policías municipales con corporaciones, salvo honrosas excepciones, insuficientes, mal preparadas, deficientemente equipadas o hasta corrompidas, es el fruto de políticas y estrategias municipales mal aplicadas que desde el gobierno del Estado no fueron empujadas con la vehemencia de hoy.

Hace exactamente dos años, el entonces gobernador Miguel Márquez Márquez hacía una confesión de culpa en una entrevista radiofónica aunque no fuese tan explícito.

“Hoy estábamos en el grupo de coordinación revisando ese tema y estaba Luis Ernesto Ayala el secretario de gobierno de la próxima administración y lo comentamos tiene que apretarse el tema de los municipios, necesitan más policías y necesitan que les paguen mejor y el piso tiene que ser de 12 mil para arriba”.

El entonces mandatario estaba a menos de una semana de dejar el cargo y soltaba su recomendación para el sucesor Diego Sinhue. Consejos que estaban fincados en lo que dejó de hacer la anterior administración porque se privilegió el mando único y se desmantelaron las policías municipales.

Un caso emblemático fue Salamanca que terminó el anterior trienio sin policía municipal y otras más absolutamente debilitadas.

La clave para Márquez está en fortalecer las policías municipales y mejorar sus salarios para que el mínimo que perciba un policía municipal en Guanajuato sean 12 mil pesos. Aún más, dijo que la apuesta tendría que ser que el gobierno de Guanajuato aporte para obras que supongan recursos que el Municipio considera prioritarias de manera que los alcaldes destinen recursos para pagar mejores sueldos.

La realidad nos dice que en el sexenio anterior en el estado, la cifra global de Policías bajó de 8 mil a 6 mil, ¿por qué no las aplicó en su administración?

Recordamos por ejemplo la manera en que los panistas que gobernaron Salamanca desaparecieron su Policía Municipal o en León, donde el propio Márquez prefirió mandar dinero que era para un fideicomiso de seguridad, destinarlo a un cuartel de seguridad en Irapuato que alojaría a la Policía Militar y que representó una inversión ahora inútil porque el enfoque es distinto.

No todo es culpa de la Federación.

FOX, ANAYA, DIEGO “RELOADED”: LA CRISIS DE FIGURAS EN EL PAN

El PAN confirma en los últimos días que vive una crisis de liderazgos que amenaza su futuro. No a los niveles de un PRI condenado a la mediocridad y a ser el partido comparsa del caótico Morena pero sí con la medianía de un partido que sigue recurriendo a los dos mejores candidatos presidenciales que ha tenido en la historia reciente: Vicente Fox Quesada y Diego Fernández de Cevallos.

El exgobernador de Guanajuato que logró la hazaña de tumbar al PRI y el segundo de ellos que se arrugó a la hora buena.

Ayer, Fox apareció en San Miguel de Allende en el informe de Luis Alberto Villarreal y dio el grito de guerra rumbo a la que llamó la “madre de todas las batallas”, la elección de 2021.

“Tenemos que ponerle el bozal a López, tenemos que ponerle el freno a este caballo deslocado (sic), que está destrozando al país, tenemos que alcanzar la mayoría en el Congreso”, dijo un reanimado expresidente

Fernández de Cevallos mientras tanto, volvió popular en redes sociales, algunos videos en los que despotrica en contra del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, particularmente cuando critica al presidente por no ser capaz ni siquiera de organizar una rifa “con un mínimo de decencia”.

Dos figuras que no reverdecerán laureles pero que con un solo lance despiertan las emociones que otros en su partido no logran medianamente provocar. En pocas palabras: refuerzan la idea de que este PAN no tiene líderes para esta coyuntura.

En ese contexto, se da la reaparición del excandidato presidencial, Ricardo Anaya, que ayer anunció su regreso a la vida pública después de dos años de estar alejado de la escena política.

El problema del blanquiazul es   que con lo que hoy tiene, no parecen hacer cosquillas a la 4T. Los referentes del presidente no son los dirigentes en turno del panismo sino un expresidente que ni siquiera milita ya en Acción Nacional.

No hay duda que el gobierno federal tiene diversos flancos vulnerables y que, de cara a la elección federal de 2021 hay terrenos propicios para que la oposición pueda recuperar espacios.

El problema es que no hay liderazgos que puedan echarse a cuestas esa tarea y esa es la mejor noticia para el presidente de la república y su partido que siguen en el fuego amigo, sin pudor porque el enemigo no los inquieta suficientemente.

Y si el panismo que es la fuerza política opositora más homogénea frente al lopezobradorismo no puede hacer ni siquiera cosquillas, las expectativas de contrapesos de mayor calado rumbo a 2021 se diluyen dramáticamente.