Fotos: Cortesía

Óscar Jiménez

Estado.- Guanajuato, alguna vez, fue considerada una de las plazas más importantes para el deporte-espectáculo en el país. A partir del pancracio mexicano pasaban muchas cosas: se filmaban películas con escenarios esplendorosos, y se había vuelto una tradición acudir a la Isabel u otras arenas que tuvieron invitados de la envergadura del Santo, Blue Demon, El Rayo de Jalisco, entre otros.

De los años gloriosos de la lucha libre en Guanajuato, ya hace prácticamente medio siglo. Por entonces, en los años 60 y 70, la Arena Isabel en León, se había convertido en algo similar a un ‘centro ceremonial’. Existieron años en los que las funciones, incluso, eran por partida doble, y la afición leonesa abarrotaba el recinto. Recuerdan de aquellos tiempos, personajes como el afamado Bobby Lee (La Bestia del 78), que luchar en la Isabel era sinónimo de un embrollo, dado que el graderío se comprometía a hacer ruido con la estructura del mismo recinto, y pararse sobre el encordado no resultaba nada fácil.

Aquella arena, una de las más coloridas de México atrajo a multitudes desde el interés a mediados del siglo pasado, cuando un empresario radicado en la ciudad de nombre, Cosme Vera, fue el encargado de promover el deporte y generar cierto arraigó, inicialmente desde el Barrio de Santiago, y posteriormente, extendiendo su popularidad. Por aquel momento, la arena, además de la lucha libre, ya albergaba el box e incluso, algunos duelos de baloncesto.

La cumbre en color plateado

Pero la meca del interés luchístico en el Bajío mexicano, llegó acompañada de lo que hacía El Santo en el séptimo arte.

Desde 1970 se comenzó a producir y publicitar lo que sería una de las ‘obras maestras’ de la combinación cine-lucha libre: ‘El Santo contra las momias’. El filme pudo verse y abarrotar los cines locales a partir de 1972, y con ello, catapultó al Santo a una especie de súper héroe.

“La lucha libre era uno de los principales divertimentos que tenía la gente, el pueblo, y qué mejor que llevarlo al cine”, señaló en su momento, el reconocido director Alejandro Montes Santamaría a Correo.

Aquella película, cuya trama involucraba no sólo al Santo, sino también a Mil Máscaras, Blue Demon, Elsa Cárdenas y Patricia Ferrer, entre otros reconocidos actores, fue realizada por Federico Curiel en la dirección, pero el guión perteneció a Rafael García Travesí y la música, que entonces también atrajo una enorme atención fue obra de Gustavo César Carrión. Se grabó en Guanajuato, en distintas locaciones, y por supuesto, las Momias, también fueron ‘protagonistas’ de aquella historia.

Así, existía el complemento del espectáculo en vivo, en las afamadas ‘bancas largas’ de la Arena Isabel, y además en el cine. Porque, por cierto, la arena y el cine Isabel estaban codo a codo en el mítico barrio de Santiago.

Ídolos del Bajío que perduran en la mente

Lo cierto es que ese interés generalizado por la lucha libre en décadas anteriores se acompañó de la formación de ídolos y del esplendor de la labor en el pancracio.

Destacan de entre el resto, dos luchadores leoneses: Black Shadow y Bobby Lee. Ambos, pertenecientes a la época dorada de la lucha libre mexicana. El primero, nacido en mayo de 1921 y consolidado junto con el esplendor del deporte nacional. Ejerció diversos oficios en Guanajuato hasta tener una oportunidad en la lucha libre, y luego, como otros, en el cine a través del deporte. Su noche fatídica sería el 7 de noviembre de 1952, cuando se consolidaría la eterna rivalidad con el Santo; pero para su mala suerte, el rudo de tapa negra terminó con el rostro descubierto.

Una generación más tarde, aunque todavía en el auge del deporte en México, llegaría Bobby Lee. Nacido en los 50, Bobby tuvo su mayor proyección en los encordados para los 70. Previamente, se hizo llamar Impacto, Enmascarado Verde, Gallo Tapado II, Gallo del Bajío y fue apodado, por sus memorables batallas como la Bestia del 78.

Pero en esa cumbre, y aunque los factores de la edad y el creciente desempeño del leonés parecían inclinar la balanza a su favor, en septiembre del 78 corrió con la misma suerte: el Santo lo desenmascaró.

Pero la relación del Bajío con la lucha libre, realmente había comenzado antes, cuando en 1933 Don Antonio Martínez, entonces iniciador de Deportes Martínez, tuvo su primer contacto con la lucha libre. El también leonés, se encargó de diseñar, primero, las botas, y luego, los antifaces y máscaras que se volverían sensación en las arenas. Así, le fabricó a la gran mayoría de gladiadores, y hasta años más recientes, el negocio familiar aún persiste en la avenida Dr. Río de la Loza, en los linderos de la Arena México.

Un duro golpe llegó en este 2020

Una de las trabas más complejas que ha registrado la lucha libre, no sólo a nivel estatal, sino incluso a nivel mundial, se ha presentado en este 2020.

Con la pandemia de coronavirus, las presentaciones han tenido que detenerse, esto aunado a la ‘calidad de vida’ que desde antes se había mermado. Ante ello, Baby Lee, de la descendencia de Bobby Lee, aseguró que las oportunidades ya no son como hasta hace unas décadas.

Ahora es más complicado subirse a los encordados, porque han menor cantidad de arenas, menos ganancia e incluso los procesos administrativos se han vuelto trabas para los organizadores.

“Actualmente la lucha libre ha decaído por falta de preparación de nosotros mismos como luchadores, los costos se elevan demasiado por centros de espectáculos y los permisos correspondientes que la autoridad pide (…) Respecto a la época de oro de la lucha libre, era mejor pagado, la afición respetaba más al luchador, existían más establecimientos exclusivos para la lucha libre”, comentó el luchador, que ahora combina su trabajo diario con el entrenamiento físico.

En cuanto a los últimos meses, donde se ha confrontado la pandemia, el luchador consideró que el gremio se ha visto sacudido; “Afecta de manera brutal a la lucha libre, los compañeros que viven directamente de este bello deporte si luchan ganan y si no pues no, es complicado, porque muchos fueron apoyados por la afición que compraba sus productos ya sea playeras, máscaras, gorras etcétera”, culminó Baby Lee.

LC